El
carnaval es un fenómeno popular que tiene lugar
en diferentes partes del mundo, en épocas del
año muy variadas. Las fiestas carnavalescas hacen
de los disfraces, carrozas, serpentinas, congas, comparsas
y cantos, la armonía perfecta de esta tradición
desde sus orígenes.
Según
los historiadores, no se conoce a ciencia cierta el
origen de estas fiestas, aunque se remontan en Egipto
hace más de 5 mil años, pues desde que
los primeros hombres con los rostros pintados bailaban
alrededor de una hoguera para darle las gracias al ser
“divino” por permitirles el arribo de un
nuevo miembro en la familia, la fertilidad del suelo
y la llegada de la lluvia para poder sembrar y tener
comida, entre otros, son ritos convertidos por la historia
como antecedentes de lo que hoy conocemos como carnaval.
A
partir del siglo XV, la colonización americana
por parte de los españoles y portugueses trae
consigo las fiestas que habían dejado del otro
lado del océano, a pesar de encontrarse a su
llegada a la América con la existencia de ceremonias
indígenas.
En
Cuba, los carnavales tuvieron sus inicios mucho antes
de mil 585 durante las celebraciones del Corpus Christi
y la Epifanía. Por esos días los negros
esclavos organizaban danzas y marchas colectivas por
toda la ciudad Habanera, momentos que tenían
para disfrutar de algunos días de descanso dados
por sus amos españoles.
El
tiempo transcurre en la Isla y los bailes callejeros
se perfeccionan.
El
primer baile de carnaval aparece por el año mil
833; sin embargo, la primera referencia que se tiene
de forma estructurada y organizada data de mil 902 cuando
el Alcalde de aquel entonces regula los puntos donde
se celebran las fiestas carnavalescas.
Cada
ciudad de la Isla Mayor del Caribe, Cuba,
realiza y organiza sus carnavales en dependencia de
sus costumbres.
El
17 de agosto de mil 903 se efectúa, en Palma
Soriano, la primera Comisión Pro
festivales presidida por Doña Mariana Rojas.
Muchos
años transcurrieron hasta la fecha y, como es
tradicional en la Ciudad del Cauto, los festejos carnavalescos
constituyen el momento más importante de quienes
la habitan o son de otras regiones o latitudes que un
día bailaron al compás de su música,
y de todos aquellos foráneos que guarachean por
sus calles detrás de las
congas arrollando al ritmo armonioso de
la corneta
china.
Un
estribillo resume toda la alegría de cientos
de personas “1, 2 y 3... Que paso más chévere,
el de mi conga e´!”.
La
tradicional cabalgata es el espectáculo artístico
de los carnavales palmeros conformada por la vistosidad
de paseos, comparsas, caballitos y congas, incluida
la conga de los Ripia'o.
La
conga de los Ripia'o en Palma Soriano es conformada
el 16 de octubre de 1946 y es la única de su
tipo en Cuba, la cual ameniza las ya tradicionales fiestas
carnavalescas con sus trajes multicolores confeccionados
con recortes de telas, sus integrantes tienen los rostros
enmascarados y con originales instrumentos musicales
elaborados de cualquier utensilio metálico.
Según
algunos historiadores existió una banda de este
tipo por la década de mil 898 y la integraban
jóvenes hijos de mambises.
Hoy,
la conga de los Ripia'o se conoce a nivel mundial a
partir de los Festivales del Caribe celebrados en la
ciudad de Santiago de Cuba, ya que en los años
90 fue invitada a participar en este evento caribeño
y los allí presentes quedaron atrapados con la
originalidad de sus vestimentas e instrumentos rústicos.