| Aniversario 114 de la
muerte de José Martí en Dos Ríos
Por: Marcia Jerez Valón.
¨La muerte no debe ser penosa para los que
han vivido bien, ni para los que les conocían de cerca las
virtudes. Morir es seguir viaje y triunfaré después
de muerto¨.
José Martí.
Palma Soriano, mayo 09.- Para los cubanos este 19 de mayo cobra
un significado especial. Hoy estamos conmemorando el aniversario
114 de la caída en combate del Héroe Nacional de Cuba,
José Martí y Pérez en Dos Ríos.
Martí, primero nacido poeta, luego convertido en hombre
de acción es, en solo 42 años, una personalidad en
la Historia de Cuba y universal muy importante y ella se conserva
como la figura que en su tiempo aportó ideas trascendentales,
guiadoras para su tiempo y el de hoy.
El Maestro siempre vivió interesado por el destino de su
país y de los demás pueblos. Su corta vida transcurrió
en medio de grandes sacrificios, austeridad, exilio y goce además
pues supo cultivar la amistad, valorarla y conservarla entre aquellas
personas que consideró a bien tenerlas en tamaña estimación,
díganse el maestro Fermín Valdés Domínguez;
su amigo entrañable Manuel Mercado; Estrázula; la
amiga venezolana Carmen Millares de Mantilla, madre de la pequeña
María Mantilla a la que el poeta y periodista cubanos le
dedicó hermosos versos y apreciables cartas, muchas de contenido
educativo y moral así como el Lugarteniente General Antonio
Maceo y otros.
Varios documentos historiográficos recogen en buena medida
información sobre la muerte del apóstol, los enterramientos
a los que fueron sometidos los restos de este donde se comenta por
ejemplo lo siguiente: ¨al terminar el doctor Pablo Aureliano
de Valencia y Forns (médico cubano que realizó la
autopsia del cadáver de Martí) se deposita el cadáver
en un tosco ataúd y la columna española parte en dirección
a Palma Soriano llevando el féretro en parihuelas. Durante
todo el trayecto es acosada por el tiroteo incesante de los mambises
que tratan de rescatar el cadáver, pero los españoles
no se detienen a combatir y a marcha forzada llegan a su destino,
desde donde se desplazan hasta San Luis de las Enrramadas. En el
patio del cuartel colocan al cadáver del Maestro¨.
Por su parte, el Generalísimo Máximo Gómez
al enterarse de la muerte del fundador y presidente del Partido
Revolucionario Cubano informó: "Así continuamos
hasta el encuentro de Boca de Dos Ríos, donde en combate
librado en unión del general Bartolomé Massó,
perdimos al nunca bien sentido José Martí. Desde aquel
instante mi situación se agravó considerablemente.
Que sin salud, sin tropas y sin pertrechos (...) Ordené entonces
al General Massó que operase en Bayamo y de nuevo emprendí
la jornada, enfermo no ya del cuerpo, sino también del alma".
Joel James Figarola, investigador santiaguero, ya desaparecido
físicamente, sobre la forma en que Martí le sorprende
la muerte explica:
"Si tenemos en cuenta que el caballo también
fue herido, nos percataremos de que Martí fue herido a mansalva,
y con fuego graneado, y desde más de una posición
por parte del enemigo, dado que la herida de la pierna tuvo que
ser ocasionada desde un ángulo distinto a aquel desde donde
se le causó la de la cabeza y el pecho. Además durante
este combate con el enemigo otros patriotas cubanos también
perdieron la vida, por lo que consideramos que hubo un fuego intenso".
(Esto apareció en ¨La muerte en Cuba¨, Edición
Unión, Ciudad de la Habana, 1999.
Mucho puede leerse y recapitularse sobre la muerte del Héroe
Nacional de Cuba. Destacados intelecuales cubanos que pudieron acercarse
a la vida y obra de Martí recuerdan que su muerte se hizo
acompañar de la esbeltez del paisaje cubano, destacándose
árboles como: el cedro, la ceiba y las palmas, símbolo
esta última para él de entereza y belleza. Por cierto
en pleno exilio donde extrañaba a su familia, esposa y su
pequeño hijo Pepe refiere: "Las Palmas son novias que
siempre esperan" . Y este sentimiento pudo constatarlo y disfrutarlo,
muy a pesar de la entonces circunstancia política en la que
se debatía Cuba, bajo el dominio español, al llegar
a su patria y sentar las bases para la guerra necesaria.
En el Diario de Campaña de José Martí, en
los días finales de su vida en pleno campo del oriente cubano
se leen líneas como estas: ¨Está muy turbia el
agua crecida del Contramaestre (alusión al río) y
me trae Valentín un jarro hervido en dulce, con hojas de
higo¨.
La escritora chilena Gabriela Mistral escribió sobre el
Maestro: ¨Yo le debo mucho a Martí. Es el escritor hisapanoamericano
más ostensible en mi obra¨.
Martí cayó en Dos Ríos en medio del fragor
de la pelea y con la estrella de los buenos. Por demás tuvo
una gran aspiración: estar presente en la guerra, sirviendo
a la patria con el ejemplo de su presencia y participación
y con la mirada de él en la seguridad de la victoria y a
la buena conducción de la nación después del
triunfo.
Nota: Algunos apuntes que son referidos en este material aparecen
recogidos en la obra Enfermedades de José Martí, de
Ricardo Hodelín Tablada y en la edición especial de
la revista Bohemia del año 2003.
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