| Por : Maritza Mora Ochoa
y Iván Claverías Clark
El pensamiento martiano es la columna vertebral, el eje de nuestro
basamento ideológico. El mismo ha sustentado cada escalón
del proceso revolucionario, antes y después del triunfo de
la Revolución, el primero de enero de 1959.
- En audio programa radial desde Radio Mambí
: Martí, el hombre infinito [1]
[2]
Precisamente una búsqueda constante de los enemigos del proceso
revolucionario cubano ha sido mistificar la figura del Héroe
Nacional, para que se pierda la esencia de lo que significa su vida
y obra, para que su savia no siga alimentando a las nuevas generaciones.
En una de las entrevistas realizadas para la serie informativa Martí,
el hombre infinito, el profesor de la Universidad de Oriente, M.Sc.
Luis Felipe Solís, planteó que al único hombre
al cual la UNESCO le ha reconocido su pensamiento como Patrimonio
de la Humanidad es a José Martí. Se hablaba, entonces,
sobre estudios de recepción, y, por tanto, de cómo
se recibe, cómo se percibe un determinado objeto de estudio.
Así planteaba el entrevistado: “Los estudios de recepción
martiana tienen que ver mucho con la forma en que ha sido asimilada,
captada, interiorizada toda la vida de Martí como exponente
de una ideología.”
Este planteamiento ratificó los objetivos de la serie, que
desde sus inicios pretendió abarcar la diversidad de la obra
del Apóstol. Pero decirlo de este modo, no permite visualizar
el alcance de cada una de los programas que incluye Martí,
el hombre infinito. Entre las intenciones también
se incluyó conocer cómo es captada la imagen del Maestro,
cómo los individuos reaccionan ante una sensibilidad dada
en el modo de pensar de este hombre.
La serie se diseñó con una presentación y despedida,
que buscara una identificación dentro de la Revista Informativa
Radiando, de Radio Mambí.
La primera salida al éter fue con el tema del busto que se
encuentra en el Pico Real del Turquino, porque detrás de
su ubicación hay una bella historia donde se encuentran,
entre otras, las manos de Celia Sánchez Manduley, heroína
de la Sierra, quien cada enero también merece el homenaje
de todos los cubanos.
De este modo también han aparecido figuras como René
Ramos Latour, Frank País, Oscar Lucero y otras que constituyen
singulares ejemplos de estudiosos de la obra de Martí.
La serie, a su vez, incluye varias subseries, ellas son: Palabras
del Maestro, que busca un acercamiento a temas esenciales del pensamiento
martiano y, con ello, la reflexión de los oyentes. Otra expone
la presencia martiana en los hombres y mujeres que tuvieron parte
en las luchas por el triunfo de la Revolución y una última
subserie creada sobre la base de entrevistas que hablan del Martí
poeta, periodista o literato, desde individuos que ejercen las más
diversas profesiones.
También se analizan sus discursos, la presencia en los Congresos
Nacionales de Historia, en las universidades de hoy, en las escuelas
y comunidades; así como el ya mencionado fenómeno
de la recepción martiana.
Esto es la serie Martí, el hombre infinito,
de la cual se presentan como muestra, dos programas, el primero
de ellos es expresión de cómo ven los niños
al Maestro. Es un ejemplo de recepción, en el cual dos estudiantes
de escuela primaria evidencian un conocimiento más allá
de un nivel reproductivo.
En la segunda propuesta, Concepto de Héroe por Martí,
se define el término partiendo del ideario martiano, y establece
un paralelo con el ejemplo de los cinco cubanos presos en los Estados
Unidos. Para lograrlo, además, se utiliza una mención
radial (Cinco Héroes) y un fragmento de un discurso de Fidel.
Pero sería válido detenerse en este programa, porque
hay una raíz histórica que une a estos hombres a procesos
políticos anteriores como el juicio al cual fue sometido
Fidel tras el asalto al Cuartel Moncada, y al propio Martí
cuando vivió como prisionero político.
Todos ellos hablan del deber de los hombres ante la Patria, la reverencian
y a ella se entregan. Todos ellos buscan desentrañar los
claroscuros del proceso judicial. Todos ellos son exponentes de
la misma ideología, la que profesó Martí hace
más de cientocincuenta años.
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