Vilma Espín: rebeldía
heroica por los humildes y para los humildes
Por: María Melvis Jerez Valón
meliss2042@rbaragua.icrt.cu
No se detiene el tiempo, ni se detendrá jamás ante
la búsqueda de un nombre que llene de encanto, sencillez,
belleza y ternura al nacimiento de una niña. Toda madre desea
nombrar a su hija, Vilma. La explicación es símbolo
de rebeldía, ternura, pasión, acción.
Recorrerá toda su vida con orgullo, volverá su nombre
presente imperecedero de hacer de las piedras, escalones, por donde
caminar, escalará altas montañas para entregar su
amor, hará de su nombre historia.
Quizás, ésta nueva y renaciente Vilma no cuente con
el seudónimo de Débora, pero continuara la gesta y
seguirá haciendo caminos como los hizo la luchadora clandestina.
Pasaron los años, sus canas y humilde sonrisa no lograron
detenerla ante el cumplimiento del deber para con su pueblo.
Han transcurrido casi cinco décadas, desde donde se alzan
los muros de las escuelas, fábricas, círculos infantiles
para mantener siempre presente la obra iniciada por esta mujer cubana,
la que siempre supo crecerse ante las adversidades, asumiendo tareas
y retos difíciles junto al pueblo de Cuba y el líder
de la Revolución Cubana, Fidel Castro.
A Vilma, le siguen los pasos cientos de miles de mujeres cubanas
y del mundo. Muchas juntaron su esperanza en la obra de la Revolución
Cubana para conciliar sueños y defender sus derechos sociales.
Al decir del Comandante en Jefe Fidel Castro, la revolución
sería también verdadera, al respetar los derechos
de la mujer dándole oportunidad a participar en la vida política,
social y cultural del país.
La constitución de la Federación de Mujeres Cubanas,
ya no era solo un sueño de aquellas mujeres y madres trabajadoras,
que un día quisieron unirse con el propósito de crear
una organización que les diera participación plena
en la defensa de la Revolución, sino que se trataba de concretar
los derechos jurídicos de la mujer y la familia cubanas.
Gracias Vilma, por estar siempre presente al lado de las causas
justas donde el tiempo no pudo detener tu rebeldía heroica
por los humildes y para los humildes, pues al decir de Ana Betancourt:
" Yo como tu, tambièn quiero consagrar mi vida a luchar
por la dignidad y la independencia de la Patria."
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