Nuevo año, inicia una carrera

Imagen tomada de Internet.

Palma Soriano.- Un monstruo, fenómeno, virtuoso del atletismo universal, aseguró para todos los tiempos: “El inicio de una carrera siempre es algo nuevo y no importan los rivales, hay que tomar todo lo bueno para repetir, hay que recordar todo lo malo para perfeccionarlo, pero hay que vencer”.

Lo traigo a colación porque acaba de iniciar un nuevo año, un punto de partida, una carrera rápida de 12 meses en la que se está decidiendo cada día el futuro de la nación.

Han transcurrido 60 años, tiempo suficiente para tomar conciencia plena de que no se trata de más alternativas o paliativos, no se admiten más justificaciones, hay que producir en grande, con calidad y diversidad.

De lo que se trata es de llegar al mercado foráneo, interno, o del barrio y convencer, atraer y ser competitivo y ello lleva implícito desde la calidad hasta la presencia. Nada de lo anterior se consigue sin inteligencia, ni exigencia. Hay que prever, aplicar la ciencia y la técnica, pero al mismo tiempo hacer cumplir la ley, algo que no se hace común como los tiempos reclaman y merecen.

Por esas razones, los contratos, como la cometa o el papalote de los muchachos se van a bolina. Pese a ser un tratado jurídico entre las partes, se produce impagos, no se logra siempre lo convenido y al final las producciones no llegan a su destino final.

Los planes son para cumplirlos, se ha reiterado una y otra vez. Sobre realidades objetivas y subjetivas hay falta de rigor en la disciplina, el control, el chequeo periódico.

Tiempos difíciles estos, entonces hay quien propone y paga bien, pero hay quienes están dispuestos a delinquir porque escapan, salen ilesos, por eso se involucran en hurtos, desvío corrupción, pero una buena parte de esa cadena es el producto de no enfrentar a tiempo el delito. Es responsabilidad de los jefes, cada uno en su nivel y donde involuntariamente formamos parte otros muchos.

Evoco nuevamente a José Martí: “Si nos siguen es porque hacemos lo que decimos”.