El
Reclamo ignorado
RICARDO
ALARCÓN DE QUESADA, PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA
NACIONAL DEL PODER POPULAR
Habiendo agotado todas las posibilidades
de apelación, los Cinco solicitaron a la Corte
Suprema que revisara su caso. No estaban pidiendo demasiado.
Este era un caso que merecía la atención
de los magistrados de la Corte Suprema por una serie
de razones, algunas de naturaleza realmente excepcional.
Durante todo el proceso —el más prolongado
en su momento en la historia de Estados Unidos—
estuvieron presentes un grupo de violaciones de derechos
constitucionales, así como contradicciones con
otros circuitos (consideradas como los asuntos principales
a tratar por la Corte Suprema) en importantes temas,
tales como la sede, la discriminación racial
durante la selección del jurado, las sentencias
y los derechos de los acusados y sus abogados.
Este era, además, un caso vinculado directamente
con grupos terroristas y sus actividades dentro del
territorio de Estados Unidos —en un momento en
que el terrorismo se suponía que era el tema
más importante— y con claras implicaciones
desde el punto de vista de las relaciones internacionales;
un caso en el cual generales y jefes militares e incluso
un asesor principal de un Presidente habían declarado
como testigos. Tuvo la distinción de ser único
en varios sentidos.
La decisión unánime del panel original
de la Corte de Apelaciones, después de haber
examinado todos los aspectos del caso durante varios
años, de anular todas las condenas y ordenar
un nuevo juicio, fue única en sí misma,
como lo fue el documento de 93 páginas que la
contenía. La decisión del Gobierno, tomada
al más alto nivel, de solicitarle a la Corte
en banc que la revocara fue muy excepcional y fue muy
raro que se lograra que la Corte accediera a una petición
tan inusual.
Por otra parte, no es algo corriente para un juez de
apelaciones solicitarle a la Corte Suprema que revise
un caso, mucho menos hacerlo dos veces como lo hizo
el Juez Birch, quien reiteró esa demanda mientras
que paradójicamente se unía a Pryor en
su vergonzoso fallo.
Este caso fue único también en cuanto
a la preocupación y el interés en todo
el mundo.
En el 2005, antes de la decisión del panel de
la Corte de Apelaciones, una decisión muy importante
y también única fue adoptada de forma
unánime por el Grupo de Detención Arbitraria
de las Naciones Unidas. Esta es una entidad completamente
independiente, no un organismo intergubernamental, con
cinco jueces —uno por cada continente— que
no representan a ningún estado miembro de las
Naciones Unidas y que actúan exclusivamente en
su capacidad personal. Esos jueces estudiaron la situación
de los Cinco a pedido de sus esposas y madres.
El Grupo pasó varios años investigando
el caso en su totalidad e interactuando con los Estados
Unidos mediante correspondencia oficial. El Gobierno
cubano nunca fue consultado, y no debía serlo,
porque Cuba no era parte en ese proceso.
Fue una decisión que hizo historia. El Grupo
llegó a la conclusión que la privación
de libertad de los Cinco fue arbitraria y en contravención
de los Convenios de Derechos Humanos de Naciones Unidas
pertinentes y llamó al gobierno de Estados Unidos
a que tomara medidas para remediar la situación.
El grupo señaló que: "el juicio no
tuvo lugar en el clima de objetividad e imparcialidad
que se necesita" y "el Gobierno [de Estados
Unidos] no ha negado que el clima de predisposición
y prejuicio contra los acusados en Miami persistió
y contribuyó a presentar a los acusados como
culpables desde el principio. No fue impugnado por el
Gobierno el hecho de que un año más tarde
él mismo admitió que Miami no era el lugar
adecuado para celebrar un juicio donde estaba probado
que era casi imposible seleccionar un jurado imparcial
en un caso vinculado con Cuba".
"El Gobierno no ha refutado el hecho de que los
abogados de la defensa tuvieron un acceso muy limitado
a la evidencia debido a la clasificación del
caso por parte del Gobierno como de seguridad nacional",
lo que "ha socavado el equilibrio equitativo entre
la acusación y la defensa y afectó negativamente
la capacidad [de la defensa] para presentar evidencia
contraria".
Los expertos de Naciones Unidas señalaron que
los acusados "fueron mantenidos en confinamiento
solitario durante 17 meses", y como consecuencia
"la comunicación con sus abogados y el acceso
a la evidencia y, con ello, las posibilidades de una
defensa adecuada se vieron debilitadas".
Para concluir fallaron que estos "tres elementos
enunciados arriba, en conjunto, son de tal gravedad
que confieren a la privación de libertad de estas
cinco personas un carácter arbitrario".
(Informe del Grupo de Trabajo sobre Detención
Arbitraria E/CN.4/2006/7/Add.1 p. 66, Opinión
No. 19/2005 - Estados Unidos de América)
Esta fue la primera y única vez en la historia
de Estados Unidos y en la historia de las Naciones Unidas
en que un organismo de la ONU haya declarado un proceso
judicial en los Estados Unidos injusto y contrario a
las normas establecidas universalmente de derechos humanos
y al Derecho Internacional.
Pero esas conclusiones de cinco jueces independientes,
ninguno de ellos, por cierto, de izquierda o radical,
no se encontraban fácilmente en los medios norteamericanos
y la mayoría de los estadounidenses probablemente
nunca han oído hablar de ellas.
Muchos norteamericanos no conocen acerca de los Cinco
porque a ellos no se les permite saber.
No solo el largo juicio de los Cinco fue mantenido en
las sombras, a los norteamericanos no se les ha permitido
saber que este caso ha estado muy presente en las mentes
de muchos millones de personas en todo el planeta. Los
grandes medios corporativos que no informaron sobre
su batalla legal colocaron una cortina de silencio similar
alrededor del amplio y creciente movimiento de solidaridad
que los Cinco han recibido de prácticamente todas
partes, desde Irlanda hasta Tasmania, desde Canadá
hasta Namibia. Iglesias, parlamentos, organizaciones
de derechos humanos, sindicatos, escritores, abogados
y personas de todas las posiciones y condiciones sociales
han expresado su preocupación e interés
en todos los idiomas, incluyendo el inglés.
Pero la Corte Suprema no se tomó la molestia
de escuchar. (Tomado de CounterPounch y CubaDebate)
Temas relacionados con los Cinco»
• (Parte
1):Héroes prohibidos
• (Parte
2):Justicia en el país de las maravillas
• (Parte
3):El
rostro de la impunidad
•
(Parte
4):En
sus propias palabras
• (Parte
5): “Espías” sin espiar
• (Parte
6): Acusación À La Carte
• (Parte
7): “Espías” sin espiar
• (Parte
8): El juicio de Pryor
•
(Parte
9): El
Reclamo ignorado
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