Por: Nereyda Barceló Fundora.
Palma Soriano.- Antes uno tenía buena o mala memoria: ahora uno tiene memoria de un giga, dos gigas, varias gigas.
Antes uno olvidaba cosas por culpa de la memoria; ahora uno deja olvidada la memoria por culpa de cualquier cosa.
Antes uno tenía que aprenderse las cosas de memoria: ahora uno graba cosas en la memoria y no se aprende nada.
Antes uno se colgaba algo al cuello para ayudar a la memoria; ahora uno se cuelga la memoria al cuello, para ayudar en algo.
Antes uno escribía sus memorias; ahora te sobrescriben en la memoria.
Antes si no ponías atención, se te borraban las cosas de la memoria como a un tonto; ahora si no pones atención, viene un tonto y te borra todas las cosas de la memoria.
Antes los amigos brindaban a la memoria del muerto; ahora estás muerto si le brindas la memoria a los amigos.
Antes la memoria cargaba con todas las responsabilidades; ahora todas las responsabilidades las puedes cargar en una memoria.
Antes uno tenía problemas de memoria; ahora uno tiene la memoria con problemas.
Antes la memoria me traicionaba cuando menos yo lo esperaba; ahora yo estoy traicionando a la memoria, cuando ella menos lo merece.
¡Viva la memoria flash!


