De historia y Revolución

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Palma Soriano. - En Aguilera # 201, entre Quintín Bandera y 1ro de Mayo, se ubica un inmueble que atesora momentos trascendentales de la lucha insurreccional de nuestro país, y que por estas horas iniciales del año siempre son especialmente rememorados.

Según refiere la Enciclopedia Colaborativa Cubana (ECURED), la construcción del mismo data del año 1926. En el 1925 se levantó en la calle Aguilera No.202 el colegio de religiosas María Inmaculada donde cursaban estudios, señoritas blancas y ricas de toda esta zona. Este hecho motivó al comerciante Carlos Maristany a que construyeran una casa frente a este colegio con un doble objetivo, que sirviera de hospedaje para su familia y a la vez alquilarla a los familiares lejanos de los colegiales.

El comerciante compró este terreno y quien la construyó fue el arquitecto José Nile, quien procedía del Puerto Padre, pero se había radicado en este pueblo algunos años atrás. En el año 1928 Maristany se mudó y le alquila la casa completa a Emilia Ramos; es entonces que se procede a la división del inmueble de tres sensorias como actualmente se conoce o existe.

Una de ellas, actual Museo, pasó a ser alquilada a diferentes inquilinos como María Caridad Bernal Benítez, y el matrimonio de Silvina Gonzáles y Fidel Ortiz, quienes fueron los últimos que vivieron antes de Triunfo de la Revolución. Posterior a esta fecha, aproximadamente en febrero del año 1959, viene a vivirla la Dra. En Farmacia Lila Bernal, quien el 9 de noviembre de 1966 abandonó el país y la ocupa pocos días después el matrimonio Justa Pérez y Braulio Gonzáles hasta noviembre de 1978, en que mediante disposiciones y acuerdo del Partido y el Estado se le asignó otra vivienda, tomando a esta casa para montar el museo, con un carácter histórico.

Arianna Rosales Hechavarría, se cobija en las salas de este Museo Histórico para afianzar el amor a la patria, ante la desaparición física del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. ¡Revolución, sí, golpe militar, no!, trascendental llamado que el protagonizo dentro de ese local (en ese entonces vivienda), y Monumento Nacional desde el año 2009, es algo que tenemos que perpetuar en la memoria de nuestro país, acotó. Entre los barbudos del Ejército Rebelde y gente de pueblo de este terruño, Fidel llama desde allí a la huelga general revolucionaria, hecho que permitió el triunfo de las fuerzas rebeldes.

El guerrillero de la mochila plena de sueños, es también decir Palma Soriano, ciudad donde se tiene a Fidel como un miembro más de su comunidad, porque en realidad el no solo visitó ese sitio. En una investigación realizada por la propia especialista Arianna Rosales Hechavarría, esta pudo determinar que en nuestra localidad fueron alrededor de 11 los lugares que contaron con la presencia del gigante.

La historia, vida y obra del máximo líder de la Revolución Cubana, están enraizadas en este pueblo palmero, desde el Museo Histórico de la localidad, apuntó Arianna. Señaló que: El 1ro de enero fue el llamado a la Huelga General Revolucionaria con una frase contundente: ¡Revolución, sí, golpe militar, no!, donde le pedía al pueblo apoyar una Huelga general el día 2 de enero, para consolidar el triunfo revolucionario, y también mantenerse atento a todas las informaciones.

El segundo documento que lee Fidel Castro en este sitio son las instrucciones a los Jefes Militares de avanzar hacia la capital del país, para apoderarse de los cuarteles de Columbia y La Cabaña, es decir las fortalezas militares que tenía Batista en La Habana, y el tercer documento son unas palabras que él dirige al pueblo de Santiago de Cuba, donde les reafirma de que en esta ocasión “los mambises” (entre comillas porque eran los rebeldes), si iban a entrar en esa ciudad y la iban a liberar. Esos son los documentos que fueron grabados y luego transmitidos durante todo el día, para que la población los escuchara y se mantuviese atenta a través siempre de las ondas de Radio Rebelde, pues la planta se encontraba en ese sitio.

Fidel en el Museo Histórico de Palma SorianoFidel Castro durante su estancia en este sitio en Enero de 1959

Esta vez “los mambises rebeldes” si entraron a Santiago de Cuba, para tejer leyenda, para tejer nuestro propio destino, para que Fidel siempre continuara entre nosotros, concluyó por último Arianna Rosales Hechavarria, especialista del Museo Histórico. Justamente, y coincidentemente, en su más reciente columna dominical de la sección Lecturas, en el diario Juventud Rebelde, el conocido escribidor Ciro Bianchi Ross, hace referencia a Cómo supo Fidel de la fuga de Batista. Casi la parte final de su artículo, Bianchi Ross señala que una emisora norteamericana confirma que Batista, su familia y varios de sus colaboradores salieron del país, que el mayor general Eulogio Cantillo Porras asumía la jefatura del Ejército y que hay un nuevo Presidente.

Pocos días antes, el 28 de diciembre, a pedido del militar, Cantillo y Fidel habían conversado en secreto en los predios de un central azucarero demolido, y en el encuentro el Jefe de Operaciones antiguerrilleras del ejército batistiano —el gran derrotado de la Ofensiva de Primavera— reconocía ante el alto mando rebelde que había perdido la guerra y solicitaba una fórmula para poner fin a los combates. La fórmula, elaborada por Fidel, fue aceptada por Cantillo. Se comprometió —y juró por su honor de militar que lo haría— a protagonizar en el cuartel Moncada, de Santiago, ese 31 de diciembre un pronunciamiento contra la dictadura, sumar las fuerzas a su mando a las del Ejército Rebelde, para avanzar juntas hacia La Habana e impedir la fuga de Batista. Fidel le recalcó que no debía dar cuenta a la Embajada norteamericana de esos propósitos y que la Revolución no toleraría un golpe de Estado encaminado a perpetuar el batistato sin Batista. Cantillo no cumplió nada de lo pactado.

El Comandante, mesándose las barbas en gesto característico, andaba y desandaba a grandes trancos el salón donde se encontraba. —¡Esto es una cobarde traición! ¡Pretenden escamotearle el triunfo a la Revolución! —exclamó—. Ahora mismo me voy para Santiago. Hay que tomar Santiago —añadió—. Y convocó a varios comandantes y capitanes de su tropa. Si son tan ingenuos que creen que con un golpe de Estado van a paralizar la Revolución, vamos a demostrarles que están equivocados. Entonces, Fidel saca del bolsillo una pequeña libreta —de esas que vendían a cinco centavos en los ten cents, diría un testigo— y de pie redacta la alocución que poco después, desde Palma Soriano, saldría al aire, en su voz, a través de las ondas de Radio Rebelde.

En ella llama a sus Comandantes a continuar el avance sin aceptar ningún alto al fuego. Al mismo tiempo, insta a los trabajadores a la huelga general revolucionaria. Dice que la dictadura se había derrumbado por las derrotas sufridas en las semanas precedentes, pero eso no significaba que la Revolución hubiese triunfado. Llama por último a decir «No» al golpe de Estado.

Fidel en el Museo Histórico de Palma SorianoFidel en la alocución al pueblo de Cuba y el llamado a la Huelga General.

A continuación transcribimos la locución del Comandante en Jefe Fidel Castro, a través de Radio Rebelde, el 1ro. de enero de 1959:

"¡REVOLUCIÓN, SÍ, GOLPE MILITAR, NO! Instrucciones de la Comandancia General a todos los Comandantes del Ejército Rebelde y al pueblo. Cualesquiera que sean las noticias procedentes de la capital, nuestras tropas no deben hacer alto al fuego por ningún concepto. Nuestras fuerzas deben proseguir sus operaciones contra el enemigo en todos los frentes de batalla. Acéptese solo conceder parlamento a las guarniciones que deseen rendirse. Al parecer se ha producido un golpe de Estado en la capital. Las condiciones en que ese golpe se produjo son ignoradas por el Ejército Rebelde. El pueblo debe estar muy alerta y atender solo las instrucciones de la Comandancia General. La dictadura se ha derrumbado como consecuencia de las aplastantes derrotas sufridas en las últimas semanas, pero eso no quiere decir que sea ya el triunfo de la Revolución. Las operaciones militares proseguirán inalterablemente mientras no se reciba una orden expresa de esta Comandancia, la que solo será emitida cuando los elementos militares que se han alzado en la capital se pongan incondicionalmente a las órdenes de la jefatura revolucionaria. ¡Revolución, sí, golpe militar, no!

¡Golpe militar de espaldas al pueblo y a la Revolución, no, porque solo serviría para prolongar la guerra! ¡Golpe de Estado para que Batista y los grandes culpables escapen, no, porque solo serviría para prolongar la guerra! ¡Golpe de Estado de acuerdo con Batista, no, porque solo serviría para prolongar la guerra! ¡Escamotearle al pueblo la victoria, no, porque solo serviría para prolongar la guerra hasta que el pueblo obtenga la victoria total! Después de siete años de lucha la victoria democrática del pueblo tiene que ser absoluta para que nunca más se vuelva a producir en nuestra patria un 10 de Marzo. Nadie se deje confundir ni engañar. Estar alerta es la palabra de orden. El pueblo y muy especialmente los trabajadores de toda la República deben estar atentos a Radio Rebelde, y prepararse urgentemente en todos los centros de trabajo para la huelga general, para iniciarla apenas se reciba la orden, si fuese necesario, para contrarrestar cualquier intento de golpe contrarrevolucionario. ¡Más unidos y firmes que nunca deben estar el pueblo y el Ejército para no dejarse arrebatar la victoria que ha costado tanta sangre!"